Según el artículo publicado en Expansión de fecha 2/01/2015 el sector inmobiliario cerró un 2014 récord en España.  La llegada de fondos internacionales y la puesta en marcha de grandes Socimis han multiplicado la inversión con respecto a años anteriores hasta los 9.000 millones de euros. Se han disparado tanto las cifras totales como el número de operaciones. Los grandes centros comerciales y los edificios de oficinas bien situados han sido los activos más deseados en 2014.

Estas cifras duplican las registradas en 2013, 2012 y 2011, y se explican por la conjunción de varios factores: la mejora de la coyuntura económica, la aparición de nuevos actores con liquidez y con presión para invertir (las Socimis), la vuelta de la financiación y la necesidad de vender de determinados fondos cerrados.

Tras más de un lustro de caída del negocio, el sector inmobiliario español auguraba que en el ejercicio 2014 llegaría la recuperación. Sin embargo, la realidad más optimista ha superado todas las previsiones. A la espera de las cifras del cierre del año, se trata ya del segundo mejor ejercicio de la última década, sólo superado por 2007, en pleno boom de la economía española.

El sector inmobiliario cerró un 2014 récord en España

Los centros no son los únicos inmuebles de uso comercial que han protagonizado grandes operaciones. Los locales en calle también han sido la estrella de la inversión. Así, compañías como Mango han comprado inmuebles en Madrid y Bilbao para crear grandes tiendas; mientras que fondos internacionales, como Axa Real Estate o Deka pujan por ser el casero de las principales marcas comerciales en la Gran Vía de Madrid.

En el caso de las oficinas, la inversión se ha disparado de enero a septiembre más de un 200%, hasta 2.400 millones, según CBRE. Estas cifras se deben a la compra de carteras como los cuatro edificios ubicados en Barcelona y Madrid en manos de Blackstone, a los que se suman los otros cuatro que el mismo fondo compró a Sareb hace unos días.

En oficinas también destaca la compra de dos inmuebles en Barcelona, Torre Agbar y Paseo de Gracia 111, que serán transformados en hoteles de lujo, o los numerosos edificios vendidos por administraciones públicas como la Generalitat.

Se cierra así un año de gran actividad inversora y el mercado debe aspirar al mismo grado de actividad para el próximo año